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Las cuatro nobles verdades del Budismo

En esta entrada se explican “Las cuatro nobles verdades del Budismo” que se consideran como la enseñanza fundamental que realizó Buda a sus discípulos.

Estas nobles verdades son: 

Es a partir de esta conciencia del sufrimiento, descontento o insatisfacción que hay en nuestro mundo, como el ser humano es capaz de buscar algo más en su vida y abrirse al camino de la Iluminación.

Nos pasamos la vida deseando cosas: una casa nueva, un coche mejor, que nuestros hijos sean más inteligentes, etc.

Este deseo o anhelo es el que nos hace infelices. Como dice el refrán, no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita.

Si eliminamos nuestro anhelo, si vivimos de acorde a lo que tenemos, si no deseamos más que lo que estrictamente necesario para sobrevivir, el deseo se irá apagando en nuestra vida, y de esta manera extinguiremos la causa de nuestro sufrimiento.

Por último, queda determinar cómo podemos conseguir aplacar nuestro deseo o nuestro anhelo por las cosas terrenales. Para ello, Buda propone la cuarta noble verdad:

El Budismo nos ofrece diferentes caminos o vías para conseguir el cese del sufrimiento o descontento. Estas vías, que son el lugar en el que convergen las 4 nobles verdades del Budismo, se denominan el Óctuple Camino y las veremos en otra entrada de este Blog.

Se puede ampliar información sobre estas cuatro nobles verdades leyendo el libro de Ajahn Sumedho (1992) de distribución gratuita en Internet.

Para terminar esta entrada se presenta la explicación de estas nobles verdades tal y como aparece en el Samyutta Nikaya, número 56. En este discurso se recoge las indicaciones que Buda dio a sus discípulos (bhikkhus) sobre estas cuatro nobles verdades.

Un puñado de hojas

“El Venerable vivía entonces en un bosque de árboles simsapa en Kosambi. Tomó un puñado de hojas en sus manos y preguntó a los bhikkhus, ¿Qué opináis, bhikkhus? ¿Qué son más? ¿Las hojas que he cogido o las de los árboles del bosque?
Las hojas que el Venerable ha cogido son pocas, Señor; las del bosque son muchas más.
Al igual, bhikkhus, lo que he realizado mediante el conocimiento directo es mucho más; lo que os he enseñado es poco. ¿Por qué no os lo he enseñado? Porque no es de ningún beneficio ni ayuda para progresar en la Vida Santa.
No llevan a la serenidad, al cese, a la calma, al conocimiento, a la Iluminación, al Nibbana. Esta es la razón por la cual no os lo he enseñado.
¿Y qué es lo que os he enseñado? Os he enseñado: esto es sufrimiento; esto la causa del sufrimiento; este es el cese del sufrimiento; este es el camino que lleva al cese del sufrimiento.

¿Por qué os lo he enseñado? Porque trae beneficio, ayuda a progresar en la vida santa y lleva a la liberación de las pasiones, a la disolución, al cese, a la calma, al conocimiento directo, a la iluminación, al Nibbana.
Bhikkhus, dejad que vuestra tarea sea esta: Esto es sufrimiento, Esto es el origen del sufrimiento, Esto es el cese del sufrimiento, Esto el camino que lleva al cese del sufrimiento.

Ajahn Sumedho, 1992.

Publicado en Budismo, Pensamiento Oriental

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